Símbolo de la religión budista

El budismo | Todo sobre una de las religiones más importantes

¿Qué es el budismo?

El budismo es una religión y un camino espiritual no teísta, porque un budista no alaba a un Dios, un creador o salvador. El progreso en el camino hacia la iluminación no depende de una fuerza externa, sino del propio esfuerzo.

La cosmología budista reconoce la existencia de reinos celestiales y los seres divinos que allí habitan son muy similares a lo que la gente asocia con dioses o Dios. Sin embargo, por la ley fundamental de la impermanencia, incluso estos seres tan sublimes están sujetos a perecer y renacer. Aún están atrapados en el ciclo de la vida y la muerte y por lo tanto no pueden aportar la solución final.

El origen del budismo y sus principios

Desde hace más de 2.500 años, el camino espiritual que hoy conocemos como budismo ha guiado muchas grandes civilizaciones, inspirado logros culturales refinados y generado una gran cantidad de profundas enseñanzas.

Algunas de las personas más sabias que jamás han caminado sobre el planeta han sido monjes y monjas budistas.

Hoy, un gran número de hombres y mujeres de diversas procedencias de todo el mundo siguen las enseñanzas del Buda.

El buda y su significado en el budismo

La persona que se iba a convertir en Buda, nació como Siddhattha Gotama hace unos 2.600 años. Fue príncipe de un pequeño reino cerca de lo que es ahora la frontera entre India y Nepal.

Aunque creció inmerso en el gran lujo de su estatus real y destacó en las artes y educación que le preparaban para el liderato, fuera de los confines del palacio Siddhattha se conmovió profundamente con el sufrimiento unido a la vida humana.

El vio que la vejez, falta de salud o la muerte tocan inevitablemente a cada ser vivo. En una ocasión también vio a un monje viajero, una persona buscando una solución definitiva a los dolores de la vida y esto motivó a Siddhattha a empezar su búsqueda espiritual.

A la edad de 29 años dejó atrás el palacio y a su familia y se fue a los bosques y montañas remotas del noreste de la India.

Viajando como un buscador religioso sin casa ni dinero, estaba determinado a averiguar si había una manera de experimentar paz y seguridad duradera que estuviera libre de las dificultades propias de la vida.

Superando el miedo y la dificultad de vivir en el bosque, adoptó la vida moral y pura de un monje. Entrenó bajo los maestros de meditación y filósofos más sabios de su época, dominando lo que tenían para enseñar, pero, aun así, no pudieron proporcionar las respuestas que él estaba buscando. Entonces adoptó el camino del ascetismo extremo (no permitiéndose sentir placer y ayunando hasta el borde de la muerte) pero aun así sin resultado.

Con 35 años de edad, Siddhattha se se percató de que ni la indulgencia, ni el auto tormento le llevarían a la auténtica felicidad que buscaba. Entonces intentó una táctica diferente. Evitando esos dos extremos, aplicó su mente al desarrollo de la concentración profunda y la libertad a través de la sabiduría.

Con la claridad y agudeza extraordinariamente penetrante que se genera con la calma interior, enfocó su atención a investigar la naturaleza de la existencia, su causa y su final.

Sentado bajo las ramas de lo que hoy se conoce como el árbol del despertar, desarrolló su mente en estados de meditación tranquila y luminosa.

A través de la contemplación detallada de las características esenciales de la realidad, consiguió la liberación trascendente de la consciencia, conocida como iluminación (Nibbana o Nirvana). Desde ese momento se le conoció como el Buda, aquel que ha despertado.

La iluminación del dios del budismo (Buda) consistió en una comprensión total de la naturaleza del cuerpo, mente y fenómenos mentales. Este despertar no fue una revelación de un poder externo o deidad, sino un descubrimiento único que surgió desde el interior basado en los niveles más profundos de meditación.

La sabiduría había liberado su mente del origen de todo sufrimiento, es decir: el deseo egoísta, el odio y la percepción engañosa de la realidad. Esta experiencia eliminó cualquier rastro de insatisfacción y descontento interno, revelando una paz inalterable. Él había encontrado lo que buscaba, la solución final a los problemas de la vida, y el resultado fue una felicidad inigualablemente sublime y auténtica.

Esta iluminación es considerada el máximo potencial alcanzable, superando incluso cualquier estado divino.

Y habiéndolo experimentado por sí mismo, el Buda paso los 45 años siguientes enseñando un modo de vida, un camino práctico de entrenamiento y desarrollo, que cuando se sigue diligentemente, lleva a otros al mismo despertar. Estas enseñanzas se conocen como Dhamma (o Dharma), que significa la naturaleza de las cosas y el camino a comprender las verdades de la existencia.

Se podría decir que Buda fue el fundador del budismo.

Como es a día de hoy el budismo moderno

El budismo continúa ganando una audiencia cada vez mayor en países y sociedades mucho más allá de su lugar de origen.

Mucha gente de todo el mundo gracias a su propia elección cuidadosa, están adoptando en su vida los principios de guía pacíficos, compasivos y responsables del budismo.

La meditación siempre ha estado en pleno corazón del camino budista. Ya que los beneficios físicos y mentales han sido probados y cada vez son más conocidos, estos métodos primordiales de desarrollo de la mente y el corazón siguen creciendo en popularidad.

Cuando el estrés se ha convertido en semejante causa de sufrimiento en la sociedad moderna, la tranquila práctica de la meditación es aún más valiosa.

Este mundo del siglo XXI es demasiado pequeño y vulnerable para vivir en aislamiento o en conflicto.

En los 2.600 años de historia budista, nunca ha habido una guerra “santa” para extender las enseñanzas del Buda. Las cualidades de tolerancia, benevolencia y perdón, esenciales para la armonía mundial y para la felicidad individual, han sido emblemas del budismo desde su comienzo.

Al cultivar un comportamiento virtuoso, la meditación y la sabiduría, el camino del Buda fomenta gradualmente el desarrollo de una aceptación completa. Según vamos aceptando a los demás con amor, así también nos aceptamos a nosotros mismos.

El entrenamiento y las enseñanzas prácticas del Buda culminan en pura felicidad, serenidad inalterable y sabiduría penetrante. Estas cualidades han sido identificadas con el budismo por miles de años y en el mundo de hoy son más necesarias que nunca.

La gentil y sagaz tranquilidad de la iluminación, es un potencial humano nacido de un modo de vida profundo y práctico al que cada uno de nosotros puede aspirar.

Los distintos tipos de budismo y sus orígenes

Cuando el Buda dejó su cuerpo, sus enseñanzas ya estaban bien establecidas en la India.

Con cientos de miles de discípulos, incluyendo reyes y líderes de su época y con decenas de miles de monjes y monjas, el budismo ya estaba en el camino de convertirse en una gran influencia en el mundo.

El budismo continuó con gran ímpetu en la India después de que el Buda nos dejara y se extendió pacíficamente hacia el sur hasta Sri Lanka, hacia el norte por el Himalaya, hacia el oeste en lo que es ahora Pakistán y Afganistán y en dirección este hacia China e Indonesia.

Mahayana

Según se fue extendiendo y floreciendo en las nuevas tierras, se desarrollaron diferentes denominaciones o escuelas de pensamiento. Después de 500 años surgió una nueva denominación llamada Mahayana, distinguiéndose a sí misma de la palabra de los ancianos (Tradición Theravada).

La tradición Theravada se estableció en Sri Lanka, Myanmar (Burma), Laos, Camboya y Tailandia.

La escuela Mahayana generó nuevas escrituras donde el Buda es visto como un ser divino o semidivino, y sustituyó el objetivo del despertar en esta vida (Arahant), por el ideal del Bodhisattva, que es aquel que decide convertirse en un Buda en una vida futura, mientras que ayuda a los demás tanto como puede en el proceso. Durante todo ese tiempo la escuela Theravada se mantuvo ocupada en preservar las antiguas escrituras como su guía y en seguir el modo de vida del Buda.

Vajrayana

Una escuela posterior conocida como Vajrayana, se extendió desde la India hacia el Tíbet, incorporándose a la religión local animista y creando así el budismo tibetano.

Este se extendió hacia Mongolia y Bután. El Dalai Lama es el monje tibetano más conocido y galardonado con el Premio Nobel de la Paz.

La escuela Mahayana tomo raíces en China y desde allí se extendió a Japón, Corea y Vietnam.

Símbolo del budismo

El símbolo del budismo significa la gran enseñanza y autoridad del dharma, el núcleo del circulo interno simboliza la disciplina, y el circulo exterior significa la fortaleza que mantiene todo el conjunto del circulo interno y los radios.

La siguiente imagen es el logo del budismo.

Símbolo de la religión budista
Símbolo de la religión budista.

¿Qué es el budismo y en que creen?

El budismo es una religión y un camino espiritual no teísta, ya que el budista no alaba a un Dios concreto, o un creador ni salvador.
Creen en el camino hacia la iluminación, y no depende de una fuerza externa, sino del propio esfuerzo.

¿Cuál es el sentido de la vida en el budismo?

En el budismo el sentido de la vida es alcanzar la iluminación y la paz, fruto de una vida de esfuerzo propio y dedicación.
Una vez se llegue a la muerte, el budista pasará a la reencarnación, donde se pondrá a prueba su karma.


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